Monday, October 21, 2013

[Cine] Blood Brother







“BLOOD BROTHER” [“Hermano de sangre”]

El famoso Heartland film festival es un famoso festival de cine y se localiza en Indianápolis. El festival ya nos atacó de nuevo este otoño, con todas esas ganas de enseñarnos lo mejor del cine independiente . Y la verdad no resistí las ganas de aventarme un domingazo de películas independientes.

No hay mejor forma de pasar un día de flojerota que echadote en la butaca del cine, simplemente observando y devorando el arte de cineastas internacionales. Directores, que no representan a nadie más que a ellos mismos, a sus culturas, a sus ganas de vivir y crear.

Este domingo pasado fui a ver dos películas del festival:Blood brother” [“Hermano de sangre”]  y “Narco Cultura” [filmada principalmente en Ciudad Juárez]. De estas dos, la más interesante para mí fue la primera, y por eso me animé a rendirle homenaje con algunas palabras en mi blog. Creo que vale la pena discutir porque realmente me quedé de a ocho. Sigo procesándola.

Tengo que empezar con decir que desde niño he visto miles de películas, y no lo digo por presumir, sino para exaltar al film [Sí presumo poquito]. Y con honestidad no puedo pensar en otra película de todas las que he visto, que me haya hecho sentir así, tan tocadote. La catarsis fue realmente impresionante.

Yo no sé si es por mi edad, por mi situación aquí en los EEUU, porque soy padre o ¿Por qué?, pero puedo decir que hasta la fecha ningún film me ha conmocionado tanto en mi ser. Con decir que duré como unos veinte o treinta minutos en una parte llorando sin parar. En un momento sentí que me quebraba de a tiro así como  si estuviera en una terapia con el psicólogo.

“Blood brother” es un documental que narra la historia de un joven americano de un pueblo rural que se llama Rocky. Este tremendo aventurero en la búsqueda de su espíritu acaba viajando por la India. Y es ahí cerca al poblado de Chenai [perdón si lo escribí mal] donde su aventura comienza y termina.


Rocky, tiene apenas 30 años, está lleno de energía, no busca una carrera en los EEUU, ni quiere tener una vida en su país, no le llama la atención y se acaba enamorando de un orfanatorio para niños y niñas con SIDA. La historia es de por si sumamente interesante, un joven americano con tanto por disfrutar en los EEUU, opta por abandonar todo y hacer su casa a un lado del orfanatorio. Su objetivo es no ser simplemente un voluntario más para ayudar con los niños y trabajar temporalmente, sino realmente convertirse en un padre, hermano y mejor amigo para ellos quedándose indefinidamente.

Cabe decir que el amor que se ve en los niños hacia él, es impresionante. Rocky vive entonces en una casa súper humilde, cuidando junto a un par de adultos [comúnmente mujeres] a los huérfanos con SIDA. La forma en que Rocky se entrega al cuidado de los niños deja muy poco de que hablar, su ejemplo de cómo ofrecer completamente tu vida al servicio del prójimo, deja tu corazón de a ocho. Puedo decir que algunas veces lo visualicé como a un profeta, o como a un mesías, no le vi diferencia respecto a los grandes profetas del mundo. Con decirles que Rocky lleva aproximadamente viviendo en el orfanatorio tres años.

Ya se pueden imaginar todas las cosas que Rocky tiene que hacer en el orfanatorio: destapar el caño con las pocas herramientas que hay, sacar  canicas de los oídos de los niños, cargar garrafones de agua en sus hombros, conducir su moto a las tres de la madrugada con una niña muriendo en sus brazos, aguantar las maldiciones de la gente del pueblo, limpiar las meadas y cagadas, etc. Rocky viene a hacer como un despertar a la conciencia de todos los espectadores, viene a ofrecernos un estilo de vida alterno; el de la compasión.

Para finalizar les menciono que la escena en donde yo no pude aguantar y lloré como una señora en un funeral, fue cuando Rocky esta en el hospital con uno de sus hijos. IMAGINA LO SIGUIENTE: el niño tiene llagas gigantes por todos lados y su condición es seria, de vida o muerte cada minuto. El niño tiene el labio explotando y cayendo en pedazos literalmente, tiene los ojos tan hinchados que están cerrados de lo inflamados que están, no ve nada. Los doctores no le dan mucho de vida al niño.








Rocky se queda en el hospital día y noche, noche y día, el niño no habla más que para decir: “Rocky quédate”, cuando ve que él se va a algún otro lado. Hay una parte donde la dedicación que Rocky refleja en sus ojos, el amor que refleja en sus actos, es simplemente incomprensible, y va más allá de mi y de mi entendimiento de humano.
No pude comprender como un joven como él podía estar en el otro lado del mundo, nada más porque sí, ayudando y amando, entregando su vida así, viviendo de las donaciones de sus amigos en EEUU por unos huérfanos con SIDA.

La forma en cómo Rocky le cura las heridas al niño este, así tan meticulosamente, limpiando a detalle cada parte del cuerpo del niño me lleva a las profundidades de mi alma. Me lleva a mi ser interno como espectador y a preguntarme que estoy haciendo de bien para mi mundo. Rocky me pregunta: ¿Quién eres?

Realmente hubo un momento en donde ver  a Rocky trabajar y sufrir me llevo a un estado catártico tal, que estaba pensando seriamente en abandonar el cine, ya que lo que veía era tan intenso. No les puedo decir con palabras lo que sentí, pero sí les puedo decir que la película ganó SUNDANCE en primer lugar y ganó HEARTLAND en segundo lugar. Por favor si pueden ver este film no se lo pierdan, les cambiará la vida, se los aseguro. Saludos.

Duración: 92 Minutos / País de origen: EEUU e India / Año: 2012
Director: Steve Hoover / Escritores: Phinehas Hodges, Steve Hoover y Tyson VanSkiver
Productor: Danny Yourd / Actores reales: Rocky Braat y Steve Hoover
Idioma[s]: Inglés y Tamil [Con subtítulos en Inglés]


Para mayor información acerca de Heartland Film Festival: http://www.trulymovingpictures.org/heartland-film-festival/

Para mayor información acerca de “Blood Brother”:

Monday, October 7, 2013

[Lit] Vivo y muero...



La voz se vuelve una sola, ya no es como antes.

Ya los dedos son de arcoíris, los pies no son de piedra… sino aeroplanos.

Los sueños aves, el dinero putrefacto cadáver. Lo seco cae y los pantanos son inexistentes.

Las lágrimas saben a victoria y no a sal, el abismo de polos puestos es y de abajo hacia arriba caigo.
Por fin camino solo, por lo menos ya no corro pensando en encontrarme algo. No me duele el pecho de tanto cargar. De entrada veo por medio de mis ojos y cuando cae la aurora me pongo en un estado de enfermedad social, me empapo de enfermedad social.

Dedos acuarela, dedos cielos, estelares, alma de almas, noches frías. Vivo entre estos insectos nocturnos, sin beso, por la noche, sin dueño, sin velo, sin patrias, sin caras, sin llanto, sin risa, vivo por mis sueños intactos. Y el objetivo, mi medalla, el ánimo sigue siendo compartido.

Amigos y cenizas, inicios y finales, caliente y frio, en construcción pero siempre en destrucción: pinto y borro, cuento y callo: mi vida, globo aerostático, hidroplano, estrella, lombriz de tierra, inglés, español, blanco y negro: café, pero me gusta con leche,  no me suelto tanto, aprendo, ignoro, cuento, enseño y hasta vivo y muero.


Félix de J. Medina


Indianápolis Indiana, EEUU / 7 de Octubre del 2013