El miedo: Confrontando
la evolución del ser
La importancia
de enfrentar nuestros miedos es la parte fundamental de la existencia.
Confrontando
los miedos nos volvemos en las personas que venimos a realmente ser. Una vez
confrontado un miedo, lo pasas, te sientes mejor, puedes ir evolucionando y creciendo como
persona.
Esto suena
muy fácil, pero es lo más difícil que puede existir en nuestro planeta para un
ser humano. Un miedo puede ser por ejemplo soltar a una persona y no querer
dejarle ir. Pensar que esta persona te hará feliz es un pensamiento artificial,
no real. Sin duda esto no significa que no podemos amar a alguien. Me refiero a
alguien que pudiera ser una pareja, un hijo o hija y hasta inclusive un amigo o
amiga.
El
enfrentar los miedos suena muy cliché, sí, suena muy sin chiste, una típica frase,
pero es la clave de la felicidad. Por eso en el Budismo se le da tanta
importancia a combatir el sufrimiento, porque el sufrimiento viene de no querer
aceptar y confrontar esos miedos, los cuales son impuestos por nosotros mismos
para evolucionar. He ahí la importancia de la meditación, que viene a ser un auto
reconocimiento de quien somos.
Hay veces
que me siento sinceramente que el miedo me come las entrañas, sí, entonces me
dan a veces ciertos mini ataques de pánico, antes eran mucho peor, eran mega
ataques. Pero ahora los siento y los reconozco, dejo que fluyan y no quiero
escapar de ellos, no escapar es lo más sano, porque de esos monstruosos
momentos crezco abismalmente después de la fiera confrontación.
Enfrentar
al miedo a veces significa abandonar sueños artificiales que creemos que
necesitamos. Enfrentar los obstáculos que aterrorizan a nuestra existencia es
simplemente echar un vistazo hacia adentro de nuestro ser. La realidad es una
solamente, nuestra realidad mental artificial es otra. Comúnmente nos forzamos
a creer sólo en una realidad, la artificial. Creemos que la necesitamos.
Nos fascina
etiquetar a nuestras aventuras, a nuestras creencias y a todo lo que vemos o
escuchamos. Nos fascina poner nombres a todo lo que existe y sentir que somos
esto o el otro por el miedo que tenemos a perder lo que nos gusta. Porque si no
lo hacemos, entonces perdemos el control de dominar lo existente, no soltamos y
por eso etiquetamos todo inconscientemente.
Aquí es donde
creo que necesitamos irremediablemente pasé lo que pasé tomar dos técnicas para
vivir:
La técnica del camaleón, que consiste en camuflajearse con todo lo que está a tu
alrededor sin perder tu esencia de camaleón. El camaleón siempre es el camaleón,
sabe camuflajearse bien en todo lugar,
sin perder su personalidad y así logra avanzar para seguir con su vida. No
sufre en sus momentos de camuflaje, no sufre en ser diferente experimentando el
obstáculo y el momento presentado por la vida.
La técnica del renacimiento, es indudable que tenemos que nacer y morir cuantas
veces sea necesario. No me refiero a la reencarnación, no me refiero a diferentes vidas en diferentes
cuerpos físicos. Me refiero en esta misma vida. Tenemos que aprender a empezar
de cero constantemente y a soltar todo: personas, momentos, situaciones,
culturas, lugares, y hasta gustos.
Nos merecemos ser felices, pero para lograr
esto necesitamos vivir el momento. Por eso morir y renacer es necesario así
como nos lo muestra la naturaleza en todo. Las estaciones del año son un buen
ejemplo. Debemos de tomar la oportunidad para renacer que nos brinda la noche,
el día, el invierno, el verano, la enfermedad, la salud, la depresión, la diversión,
etc.
Con ambas técnicas
o ideas que tengo he descubierto siempre mayores momentos de dolor, porque me cuesta
mucho trabajo hacerlo. Ambas ideas están intrínsecamente amarradas, son prácticamente
lo mismo. Pero pensemos que por generaciones nos han enseñado a no hacerlo así
y actuar con ego agarrándote de todo y no dejando ir nada. Nos han enseñado en las escuela de nuestros
gobiernos a ser algo en especifico siempre y nunca ver hacia adentro, sólo
hacia afuera.
Recuerda es definitivamente necesario pasar por el dolor y el
sufrimiento para poder dejarlo, pasar por el miedo para destruirlo. Debemos
entender que desprendernos es vivir feliz. Es necesario hacer aquello para
vivir en el momento, para vivir con todos nuestros sentidos al rojo vivo, perder
la necesidad de posesión del tiempo, de las ideas, de las personas y las cosas.
Ya una vez
metido en esto no hay vuelta para atrás,
solo la evolución, ya somos conscientes, ya no somos ningunos niños. ¿Cuántas
veces necesitamos vivir para comprender que podemos evolucionar? ¿Cuántas veces
necesitamos nacer para darnos cuenta que
la única forma de encontrar la felicidad es combatiendo el miedo, el
ego, esa necesidad de ser algo en especifico o dominar algo? No hay para donde
correr, no hay para donde voltear, echa un vistazo adentro, ahí está esperándote
la evolución.
Somos
libres por esencia, somos simples viajeros cósmicos, estamos diseñados
perfectamente para esta experiencia de vivir con amor, con inteligencia y sobre
todo venimos a cumplir nuestros verdaderos sueños, programas cósmicos. Ser
compasivos con los actos del Universo es esencial para crear una ruta de paz
eterna.
Gracias a
ti quien lees, a ti que eres mi amigo o amiga, a ti que eres mi familiar en
esta vida es que yo puedo escribir esto. Todo lo que me rodea me ha hecho lo
que soy hoy. Si no fuera por cada segundo de tiempo que vivo y cada milímetro de
existencia, cada molécula de esta realidad yo no podría ser quien soy. Gracias
a ti. Así sea.
Con amor,
Félix
Medina - Indianápolis Indiana EUA a 7 de Julio del 2013